Excursiones
Roma
Por medio día
Ostia Antica: Se encuentra a 40 minutos en tren desde la estación Piramide o en coche por la Via del Mare. Ostia Antica fue uno de los puertos principales de la Roma Imperial entre los siglos II y IX. El rey Ancus Marcius fundó el puerto en el siglo VII a.d.C., y permaneció abandonado hasta las excavaciones del siglo XIX. La línea costera está a 3km (2 millas) del Lido di Ostia y , a primera vista, lo que se puede ver es una red de calles y una columna presidíendola. Sin embargo, si se deja volar la imaginación se puede descifrar cómo solía ser esta floreciente ciudad y el estilo de vida de sus habitantes. La arteria principal, el Decumanus Maximus, lleva hasta un anfiteatro con una fántastica acústica, y es el sitio perfecto para hacer un picnic y deleitarse con la tranquilidad que allí se respira. Los mosaicos del Forum de las Corporaciones ilustran las actividades que allí se llevaban a cabo, mientras que el bar, Thermopiliu, con su barra de mármol y pinturas al óleo, evoca el tiempo de ocio de antaño. El museo expone monedas, cristalerías y estatuas. El lugar (Viale dei Romagnoli 717, tel: (06) 5635 8099; página web: http://www.ostiaantica.net/) está abierto todos los días 08.30-19.30 (última admisión 18.00) desde abril a octubre; 08.30-17.00 (última admisión 16.00) desde noviembre a febrero; 08.30-18.00 (última admisión 17.00) en marzo. La entrada cuesta 4€.
Por un día
Tivoli: Se encuentra a 30km (20 millas) al este de Roma (por la A24). Alternativamente, se puede ir en uno de los autobuses COTRAL desde la parada de metro Ponte Mammolo o en tren desde la Estación Termini o las estaciones de Triburtina (dirección Avezzano). Ambos trenes paran en Tivoli. Sólo alguno de los autobuses COTRAL paran en la Villa de Adriano, así que conviene asegurarse antes de montarse. Desde la estación de tren de Tivoli, hay que coger el autobús núm. 4.
La ciudad fue conquistada por los romanos en el año 33 a.d.C., y desde entonces se convirtió en el lugar donde construir lujosas residencias para las familias adineradas. La Villa d´Este (tel: (199) 766 166; página web: http://www.villadestetivoli.info/) es un disparate arquitectónico, contruída en 1550, siguiendo las órdenes del Cardenal Ippolito d´Este (hijo de Lucrezia Borgia). La estancia principal está decorada con las obras de Corregio, Da Volterra y Perrin del Vaga, y la villa está rodeada de extensos jardines renacentistas. Sus fuentes rayan un poco en la cursilería: la Fuente del Búho imita el ululato del búho y la Fontana dell´Organo Idraulico imita el burbujeo del órgano.
Se puede apreciar el mismo derroche de imaginación en la construcción de la Villa Adriana (tel: (0774) 382 733 ó (06) 3996 7900, información y reservas), que pertenece al Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su fuente de Canopus (con sus columnas y estatuas) evoca la paz del lugar de descanso de uno de los militares más importantes de Roma.
El horario de la Villa d´Este y la Villa Adriana es 09.00-19.30 (la taquilla de entradas cierra una hora antes) en verano, y una hora antes del anochecer el resto del año. La entrada a cada villa cuesta 6,50€.
Ostia Antica: Se encuentra a 40 minutos en tren desde la estación Piramide o en coche por la Via del Mare. Ostia Antica fue uno de los puertos principales de la Roma Imperial entre los siglos II y IX. El rey Ancus Marcius fundó el puerto en el siglo VII a.d.C., y permaneció abandonado hasta las excavaciones del siglo XIX. La línea costera está a 3km (2 millas) del Lido di Ostia y , a primera vista, lo que se puede ver es una red de calles y una columna presidíendola. Sin embargo, si se deja volar la imaginación se puede descifrar cómo solía ser esta floreciente ciudad y el estilo de vida de sus habitantes. La arteria principal, el Decumanus Maximus, lleva hasta un anfiteatro con una fántastica acústica, y es el sitio perfecto para hacer un picnic y deleitarse con la tranquilidad que allí se respira. Los mosaicos del Forum de las Corporaciones ilustran las actividades que allí se llevaban a cabo, mientras que el bar, Thermopiliu, con su barra de mármol y pinturas al óleo, evoca el tiempo de ocio de antaño. El museo expone monedas, cristalerías y estatuas. El lugar (Viale dei Romagnoli 717, tel: (06) 5635 8099; página web: http://www.ostiaantica.net/) está abierto todos los días 08.30-19.30 (última admisión 18.00) desde abril a octubre; 08.30-17.00 (última admisión 16.00) desde noviembre a febrero; 08.30-18.00 (última admisión 17.00) en marzo. La entrada cuesta 4€.
Por un día
Tivoli: Se encuentra a 30km (20 millas) al este de Roma (por la A24). Alternativamente, se puede ir en uno de los autobuses COTRAL desde la parada de metro Ponte Mammolo o en tren desde la Estación Termini o las estaciones de Triburtina (dirección Avezzano). Ambos trenes paran en Tivoli. Sólo alguno de los autobuses COTRAL paran en la Villa de Adriano, así que conviene asegurarse antes de montarse. Desde la estación de tren de Tivoli, hay que coger el autobús núm. 4.
La ciudad fue conquistada por los romanos en el año 33 a.d.C., y desde entonces se convirtió en el lugar donde construir lujosas residencias para las familias adineradas. La Villa d´Este (tel: (199) 766 166; página web: http://www.villadestetivoli.info/) es un disparate arquitectónico, contruída en 1550, siguiendo las órdenes del Cardenal Ippolito d´Este (hijo de Lucrezia Borgia). La estancia principal está decorada con las obras de Corregio, Da Volterra y Perrin del Vaga, y la villa está rodeada de extensos jardines renacentistas. Sus fuentes rayan un poco en la cursilería: la Fuente del Búho imita el ululato del búho y la Fontana dell´Organo Idraulico imita el burbujeo del órgano.
Se puede apreciar el mismo derroche de imaginación en la construcción de la Villa Adriana (tel: (0774) 382 733 ó (06) 3996 7900, información y reservas), que pertenece al Patrimonio Mundial de la UNESCO. Su fuente de Canopus (con sus columnas y estatuas) evoca la paz del lugar de descanso de uno de los militares más importantes de Roma.
El horario de la Villa d´Este y la Villa Adriana es 09.00-19.30 (la taquilla de entradas cierra una hora antes) en verano, y una hora antes del anochecer el resto del año. La entrada a cada villa cuesta 6,50€.




