Guías de Ciudades
Venecia
Negocios
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Dada la belleza de la ciudad, no es de sorprender que la principal fuente de ingresos de Venecia sea el turismo. Los turistas comenzaron a acercarse a la Divina República en la época del Grand Tour en el siglo XIX, y actualmente el turismo es el pilar esencial de la economía de Venecia. Dicho de otra manera, Venecia desaparecería si no fuese por los 15 millones de turistas que recibe anualmente, que mantienen a la ciudad a flote generando el 70% de los ingresos de la ciudad y el 50% de los puestos de trabajo. Los comerciantes, hoteleros y restauradores, todos ellos, dependen del turismo para poder sobrevivir. Tristemente, esta dependencia en el turismo, junto con el alto nivel de vida y los altos precios de la vivienda están provocando que la gente joven emigre en busca de condiciones mejores. Durante los últimos años, se ha considerado la idea de limitar el número de visitantes, especialmente los excursionistas de un día que contribuyen muy poco a la economía de la ciudad. El "domingo negro" de 1989 registró más de 150.000 visitantes. Cualquier disminución en el turismo podría afectar directamente a la tasa de desempleo de la ciudad, que actualmente es del 7,8%, hasta llegar a la media nacional del 8,6% o incluso más. Los intentos por limitar el número de visitantes se abandonaron tras el 11 de septiembre y durante la Segunda Guerra del Golfo, puesto que la afluencia de visitantes bajó considerablemente. Sin embargo, el número de turistas está de nuevo al alza. El proyecto Moses pretende estimular la industria de la construcción con la intención de quitar algo de importancia al papel que juega el turismo en la economía de la ciudad.
Mientras que el turismo es la esencia de Venecia, el resto de las industrias se basan en Mestre y Porto Marghera. Otro de los inconvenientes son los efectos del entorno en estas zonas industriales, que están ahuyentando a los potenciales inversores y los trabajos que traen consigo. Las principales actividades económicas en estas zonas industriales son: la química, la petroquímica, la ingeniería, los textiles y la construcción de barcos. Uno de los puntos positivos del turismo es que ha ayudado a mantener vivas las tradiciones del soplo de cristal en la isla de Murano y la elaboración de encajes en la isla de Burano. Hay muy pocas compañías internacionales en Venecia. Las grandes cadenas hoteleras, como Starwood y Best Western, tienen gran presencia en la ciudad, así como los restaurantes de comida rápida como McDonalds y Pizza Hut. No existen importantes instituciones financieras o bancos, puesto que éstos prefieren basar sus oficinas en Roma o Milán.
Uno de los proyectos que se están barajando es la construcción de un tren subterráneo bajo la laguna, para transportar a los viajeros velozmente entre el interior y las islas de Venecia, y con ello crear oportunidades nuevas. Por ahora, esta ambiciosa idea no ha sido todavía aprobada.
El Commitato Venezi Vuole Vivere, Via Brunacci (tel: (041) 549 9111; fax: (041) 935 952), es el que se encarga de ayudar en el establecimiento de negocios y contactos comerciales. Venecia Fiere, Campo San Polo (tel: (041) 714 066; fax: (041) 713 151; e-mail: vefiere@veneziafiere.it; página web: http://www.veneziafiere.it/), proporciona información sobre las conferencias y ferias de comercio que se celebran en la región Véneto y asesora a aquellos que quieran organizar este tipo de eventos. Lexicon, Viale Garibaldi 7 (tel: (041) 534 8005; fax: (041) 534 9720; página web: http://www.lexicononline.it/) ofrece servicio de traducción.
Existen varios cibercafés en Venecia, y la mayoría de ellos requieren la presentación del pasaporte o el carné de conducir para poder utilizar sus servicios. El Venetian Navigator, Casselleria (tel: (041) 277 1056; página web: http://www.venetiannavigator.com/) es uno de los pocos que no pide identificación.
Etiqueta para los negocios
Venecia no es una ciudad joven- muy pocos jóvenes se pueden permitir las altas rentas y el coste de las constantes renovaciones, y por eso la mayoría de ellos se han visto forzados a vivir en Mestre. A pesar de su población estudiantil, la edad media de los ciudadanos vénetos es de 46 años.
Los encuentros de negocios se suelen celebrar durante el almuerzo y son relativamente formales. Los encuentros por la noche suelen ser incluso más formales y tienden a incluir el consumo de alcohol y especialidades de la región. Si quiere impresionar a sus clientes, invítelos a cenar en uno de los mejores hoteles de la ciudad como es el Cipriani o el Gritti.
Los vénetos no suelen invitar a sus clientes a casa y tampoco le suelen dar un tour nocturno. Los vénetos son muy caseros y tienden a levantarse muy temprano, para cruzar la ciudad cuando está todavía vacía de turistas, y suelen bajar las persianas a las 21.00. Como isleños que son, pueden parecer un tanto reservados y fríos. Sin embargo, los vénetos están extremadamente orgullosos de su peculiar ciudad y suelen invitar a sus visitantes a un almuerzo elegante en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad o a un aperitivo en uno de los famosos cichetti de Venecia.
Se debe mantener la formalidad en todo momento cuando se trate de negocios. Utilice siempre el uso formal Lei en vez del coloquial tu, a menos que le indiquen lo contrario. La vestimenta ha de ser conservadora (traje y corbata) y la puntualidad es muy importante. Se aconseja hablar en italiano, si es possible, en las reuniones de negocios- los italianos agradecen que los visitantes hagan un esfuerzo por hablar su lengua, aunque sea malamente. El horario de oficinas es de 09.00 a 17.00. Hay muchos negocios que cierran en agosto por vacaciones.
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Dada la belleza de la ciudad, no es de sorprender que la principal fuente de ingresos de Venecia sea el turismo. Los turistas comenzaron a acercarse a la Divina República en la época del Grand Tour en el siglo XIX, y actualmente el turismo es el pilar esencial de la economía de Venecia. Dicho de otra manera, Venecia desaparecería si no fuese por los 15 millones de turistas que recibe anualmente, que mantienen a la ciudad a flote generando el 70% de los ingresos de la ciudad y el 50% de los puestos de trabajo. Los comerciantes, hoteleros y restauradores, todos ellos, dependen del turismo para poder sobrevivir. Tristemente, esta dependencia en el turismo, junto con el alto nivel de vida y los altos precios de la vivienda están provocando que la gente joven emigre en busca de condiciones mejores. Durante los últimos años, se ha considerado la idea de limitar el número de visitantes, especialmente los excursionistas de un día que contribuyen muy poco a la economía de la ciudad. El "domingo negro" de 1989 registró más de 150.000 visitantes. Cualquier disminución en el turismo podría afectar directamente a la tasa de desempleo de la ciudad, que actualmente es del 7,8%, hasta llegar a la media nacional del 8,6% o incluso más. Los intentos por limitar el número de visitantes se abandonaron tras el 11 de septiembre y durante la Segunda Guerra del Golfo, puesto que la afluencia de visitantes bajó considerablemente. Sin embargo, el número de turistas está de nuevo al alza. El proyecto Moses pretende estimular la industria de la construcción con la intención de quitar algo de importancia al papel que juega el turismo en la economía de la ciudad.
Mientras que el turismo es la esencia de Venecia, el resto de las industrias se basan en Mestre y Porto Marghera. Otro de los inconvenientes son los efectos del entorno en estas zonas industriales, que están ahuyentando a los potenciales inversores y los trabajos que traen consigo. Las principales actividades económicas en estas zonas industriales son: la química, la petroquímica, la ingeniería, los textiles y la construcción de barcos. Uno de los puntos positivos del turismo es que ha ayudado a mantener vivas las tradiciones del soplo de cristal en la isla de Murano y la elaboración de encajes en la isla de Burano. Hay muy pocas compañías internacionales en Venecia. Las grandes cadenas hoteleras, como Starwood y Best Western, tienen gran presencia en la ciudad, así como los restaurantes de comida rápida como McDonalds y Pizza Hut. No existen importantes instituciones financieras o bancos, puesto que éstos prefieren basar sus oficinas en Roma o Milán.
Uno de los proyectos que se están barajando es la construcción de un tren subterráneo bajo la laguna, para transportar a los viajeros velozmente entre el interior y las islas de Venecia, y con ello crear oportunidades nuevas. Por ahora, esta ambiciosa idea no ha sido todavía aprobada.
El Commitato Venezi Vuole Vivere, Via Brunacci (tel: (041) 549 9111; fax: (041) 935 952), es el que se encarga de ayudar en el establecimiento de negocios y contactos comerciales. Venecia Fiere, Campo San Polo (tel: (041) 714 066; fax: (041) 713 151; e-mail: vefiere@veneziafiere.it; página web: http://www.veneziafiere.it/), proporciona información sobre las conferencias y ferias de comercio que se celebran en la región Véneto y asesora a aquellos que quieran organizar este tipo de eventos. Lexicon, Viale Garibaldi 7 (tel: (041) 534 8005; fax: (041) 534 9720; página web: http://www.lexicononline.it/) ofrece servicio de traducción.
Existen varios cibercafés en Venecia, y la mayoría de ellos requieren la presentación del pasaporte o el carné de conducir para poder utilizar sus servicios. El Venetian Navigator, Casselleria (tel: (041) 277 1056; página web: http://www.venetiannavigator.com/) es uno de los pocos que no pide identificación.
Mientras que el turismo es la esencia de Venecia, el resto de las industrias se basan en Mestre y Porto Marghera. Otro de los inconvenientes son los efectos del entorno en estas zonas industriales, que están ahuyentando a los potenciales inversores y los trabajos que traen consigo. Las principales actividades económicas en estas zonas industriales son: la química, la petroquímica, la ingeniería, los textiles y la construcción de barcos. Uno de los puntos positivos del turismo es que ha ayudado a mantener vivas las tradiciones del soplo de cristal en la isla de Murano y la elaboración de encajes en la isla de Burano. Hay muy pocas compañías internacionales en Venecia. Las grandes cadenas hoteleras, como Starwood y Best Western, tienen gran presencia en la ciudad, así como los restaurantes de comida rápida como McDonalds y Pizza Hut. No existen importantes instituciones financieras o bancos, puesto que éstos prefieren basar sus oficinas en Roma o Milán.
Uno de los proyectos que se están barajando es la construcción de un tren subterráneo bajo la laguna, para transportar a los viajeros velozmente entre el interior y las islas de Venecia, y con ello crear oportunidades nuevas. Por ahora, esta ambiciosa idea no ha sido todavía aprobada.
El Commitato Venezi Vuole Vivere, Via Brunacci (tel: (041) 549 9111; fax: (041) 935 952), es el que se encarga de ayudar en el establecimiento de negocios y contactos comerciales. Venecia Fiere, Campo San Polo (tel: (041) 714 066; fax: (041) 713 151; e-mail: vefiere@veneziafiere.it; página web: http://www.veneziafiere.it/), proporciona información sobre las conferencias y ferias de comercio que se celebran en la región Véneto y asesora a aquellos que quieran organizar este tipo de eventos. Lexicon, Viale Garibaldi 7 (tel: (041) 534 8005; fax: (041) 534 9720; página web: http://www.lexicononline.it/) ofrece servicio de traducción.
Existen varios cibercafés en Venecia, y la mayoría de ellos requieren la presentación del pasaporte o el carné de conducir para poder utilizar sus servicios. El Venetian Navigator, Casselleria (tel: (041) 277 1056; página web: http://www.venetiannavigator.com/) es uno de los pocos que no pide identificación.
Etiqueta para los negocios
Venecia no es una ciudad joven- muy pocos jóvenes se pueden permitir las altas rentas y el coste de las constantes renovaciones, y por eso la mayoría de ellos se han visto forzados a vivir en Mestre. A pesar de su población estudiantil, la edad media de los ciudadanos vénetos es de 46 años.
Los encuentros de negocios se suelen celebrar durante el almuerzo y son relativamente formales. Los encuentros por la noche suelen ser incluso más formales y tienden a incluir el consumo de alcohol y especialidades de la región. Si quiere impresionar a sus clientes, invítelos a cenar en uno de los mejores hoteles de la ciudad como es el Cipriani o el Gritti.
Los vénetos no suelen invitar a sus clientes a casa y tampoco le suelen dar un tour nocturno. Los vénetos son muy caseros y tienden a levantarse muy temprano, para cruzar la ciudad cuando está todavía vacía de turistas, y suelen bajar las persianas a las 21.00. Como isleños que son, pueden parecer un tanto reservados y fríos. Sin embargo, los vénetos están extremadamente orgullosos de su peculiar ciudad y suelen invitar a sus visitantes a un almuerzo elegante en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad o a un aperitivo en uno de los famosos cichetti de Venecia.
Se debe mantener la formalidad en todo momento cuando se trate de negocios. Utilice siempre el uso formal Lei en vez del coloquial tu, a menos que le indiquen lo contrario. La vestimenta ha de ser conservadora (traje y corbata) y la puntualidad es muy importante. Se aconseja hablar en italiano, si es possible, en las reuniones de negocios- los italianos agradecen que los visitantes hagan un esfuerzo por hablar su lengua, aunque sea malamente. El horario de oficinas es de 09.00 a 17.00. Hay muchos negocios que cierran en agosto por vacaciones.
Los encuentros de negocios se suelen celebrar durante el almuerzo y son relativamente formales. Los encuentros por la noche suelen ser incluso más formales y tienden a incluir el consumo de alcohol y especialidades de la región. Si quiere impresionar a sus clientes, invítelos a cenar en uno de los mejores hoteles de la ciudad como es el Cipriani o el Gritti.
Los vénetos no suelen invitar a sus clientes a casa y tampoco le suelen dar un tour nocturno. Los vénetos son muy caseros y tienden a levantarse muy temprano, para cruzar la ciudad cuando está todavía vacía de turistas, y suelen bajar las persianas a las 21.00. Como isleños que son, pueden parecer un tanto reservados y fríos. Sin embargo, los vénetos están extremadamente orgullosos de su peculiar ciudad y suelen invitar a sus visitantes a un almuerzo elegante en alguno de los mejores restaurantes de la ciudad o a un aperitivo en uno de los famosos cichetti de Venecia.
Se debe mantener la formalidad en todo momento cuando se trate de negocios. Utilice siempre el uso formal Lei en vez del coloquial tu, a menos que le indiquen lo contrario. La vestimenta ha de ser conservadora (traje y corbata) y la puntualidad es muy importante. Se aconseja hablar en italiano, si es possible, en las reuniones de negocios- los italianos agradecen que los visitantes hagan un esfuerzo por hablar su lengua, aunque sea malamente. El horario de oficinas es de 09.00 a 17.00. Hay muchos negocios que cierran en agosto por vacaciones.




