Guías de Ciudades
Buenos Aires
Buenos Aires es la ciuda más europea de toda Latinoamérica. Con sus grandes avenidas, sus parques, sus grandes edificios y variada cultura, junto con su vida nocturna, la ciudad tiene una cierta semejanza a París o Barcelona. Los porteños, tal y como se llama a los habitantes de Buenos Aires, parecen también muy europeos, aunque esto no es difícil, puesto que la mayoría de ellos descienden de europeos, predominantemente italianos ( los inmigrantes que se asentaron en la ciudad en el siglo XIX). Con ellos importaron una cultura y una cocina que aún está latente en la ciudad, así como en gran número de galerías, teatros, museos y restaurantes. Sin embargo, la ciudad también ha creado sus particulares formas de arte, como el tango, por el que Buenos Aires es mundialmente famoso.
Buenos Aires es la tercera ciudad más grande de Sudamérica y comprende 47 barrios en los que viven cerca de tres millones de personas. La ciudad se encuentra en la zona este de Argentina, junto al Río de la Plata y está rodeada por las Pampas (una gran extensión de tierra llana). El centro de la ciudad está bastante congestionado, pero siempre es agradable darse un paseo por él.
Nuestra Señora de Santa María del Buen Aire fue fundada por el español Pedro de Mendoza en 1536. Éste es el nombre de la patrona de los marineros, responsable del “buen aire”. Los víveres empezaron a escasear y por eso cinco años más tarde se abandonaron los intentos de asentamiento, hasta que Juan de Garay volviera a fundar la ciudad en 1580. En 1776, Buenos Aires fue nombrada Capital del Virreinato del Río de la Plata (una región enorme que incluía lo que ahora es Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y partes de Chile y Brasil). Los mercaderes criollos (argentinos de descendencia española), expulsaron a los invasores británicos en 1806 y en 1807, y comenzaron a rebelarse contra España en 1810. Fue sólo hasta la Declaración de Independencia de 1816 que la ciudad se deshizo completamente de su condición de colonia.
Tras la federación de la ciudad en 1880, es cuando comenzó la inmigración de europeos, para trabajar en la agricultura y el sector ferroviario. El desarrollo cesó a mediados del siglo XX, con el declive de la economía del país- principalmente, como resultado de la falta de inversión por parte de Europa, afectada por la guerra. Los inmigrantes llegaron de diferentes partes de Argentina y se vieron forzados a vivir en villas de emergencia o villas de miseria. Bueno Aires volvió a resurgir economicamente en los años 90, tras la estabilización de su moneda. Aquellos que disponían de dinero, lo invirtieron en nuevos edificios, centros comerciales y de ocio, creando así un nuevo modo de vida para los habitantes de la ciudad.
Sin embargo, el futuro sigue siendo incierto, tras la crisis económica que afectó al país en diciembre de 2001. La devaluación hizo que el nivel de vida fuera demasiado caro para los porteños y la pérdida de trabajos, llevó a muchos de ellos a la pobreza. Evidencia de esto son las familias de cartoneros que recorren las calles cada noche, en busca de materiales que puedan vender para el reciclaje. Sin embargo, Buenos Aires se está recuperando, así como toda Argentina, poco a poco. A pesar de todas las preocupaciones económicas, los porteños continúan sus vidas lo mejor que pueden. Hay todavía mucha gente que se puede permitir algún que otro lujo, y por eso los restaurantes, bares y discotecas siguen llenos de porteños.
Para los turistas, éste puede que sea el mejor momento para visitar Buenos Aires. La devaluación ha hecho que se pueda disfrutar de la ciudad a precios muy bajos. Con la adición de varios museos y la continuada agenda de atracciones culturales y eventos, hay todavía mucho que hacer y ver en la ciudad. Buenos Aires goza de un clima cálido durante todo el año, aunque puede llegar a ser demasiado calurosa y húmeda durante los meses de verano (diciembre-febrero). El verano es también la época más tranquila en la ciudad, puesto que es cuando los porteños se van de vacaciones.
Buenos Aires es la ciuda más europea de toda Latinoamérica. Con sus grandes avenidas, sus parques, sus grandes edificios y variada cultura, junto con su vida nocturna, la ciudad tiene una cierta semejanza a París o Barcelona. Los porteños, tal y como se llama a los habitantes de Buenos Aires, parecen también muy europeos, aunque esto no es difícil, puesto que la mayoría de ellos descienden de europeos, predominantemente italianos ( los inmigrantes que se asentaron en la ciudad en el siglo XIX). Con ellos importaron una cultura y una cocina que aún está latente en la ciudad, así como en gran número de galerías, teatros, museos y restaurantes. Sin embargo, la ciudad también ha creado sus particulares formas de arte, como el tango, por el que Buenos Aires es mundialmente famoso.
Buenos Aires es la tercera ciudad más grande de Sudamérica y comprende 47 barrios en los que viven cerca de tres millones de personas. La ciudad se encuentra en la zona este de Argentina, junto al Río de la Plata y está rodeada por las Pampas (una gran extensión de tierra llana). El centro de la ciudad está bastante congestionado, pero siempre es agradable darse un paseo por él.
Nuestra Señora de Santa María del Buen Aire fue fundada por el español Pedro de Mendoza en 1536. Éste es el nombre de la patrona de los marineros, responsable del “buen aire”. Los víveres empezaron a escasear y por eso cinco años más tarde se abandonaron los intentos de asentamiento, hasta que Juan de Garay volviera a fundar la ciudad en 1580. En 1776, Buenos Aires fue nombrada Capital del Virreinato del Río de la Plata (una región enorme que incluía lo que ahora es Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y partes de Chile y Brasil). Los mercaderes criollos (argentinos de descendencia española), expulsaron a los invasores británicos en 1806 y en 1807, y comenzaron a rebelarse contra España en 1810. Fue sólo hasta la Declaración de Independencia de 1816 que la ciudad se deshizo completamente de su condición de colonia.
Tras la federación de la ciudad en 1880, es cuando comenzó la inmigración de europeos, para trabajar en la agricultura y el sector ferroviario. El desarrollo cesó a mediados del siglo XX, con el declive de la economía del país- principalmente, como resultado de la falta de inversión por parte de Europa, afectada por la guerra. Los inmigrantes llegaron de diferentes partes de Argentina y se vieron forzados a vivir en villas de emergencia o villas de miseria. Bueno Aires volvió a resurgir economicamente en los años 90, tras la estabilización de su moneda. Aquellos que disponían de dinero, lo invirtieron en nuevos edificios, centros comerciales y de ocio, creando así un nuevo modo de vida para los habitantes de la ciudad.
Sin embargo, el futuro sigue siendo incierto, tras la crisis económica que afectó al país en diciembre de 2001. La devaluación hizo que el nivel de vida fuera demasiado caro para los porteños y la pérdida de trabajos, llevó a muchos de ellos a la pobreza. Evidencia de esto son las familias de cartoneros que recorren las calles cada noche, en busca de materiales que puedan vender para el reciclaje. Sin embargo, Buenos Aires se está recuperando, así como toda Argentina, poco a poco. A pesar de todas las preocupaciones económicas, los porteños continúan sus vidas lo mejor que pueden. Hay todavía mucha gente que se puede permitir algún que otro lujo, y por eso los restaurantes, bares y discotecas siguen llenos de porteños.
Para los turistas, éste puede que sea el mejor momento para visitar Buenos Aires. La devaluación ha hecho que se pueda disfrutar de la ciudad a precios muy bajos. Con la adición de varios museos y la continuada agenda de atracciones culturales y eventos, hay todavía mucho que hacer y ver en la ciudad. Buenos Aires goza de un clima cálido durante todo el año, aunque puede llegar a ser demasiado calurosa y húmeda durante los meses de verano (diciembre-febrero). El verano es también la época más tranquila en la ciudad, puesto que es cuando los porteños se van de vacaciones.




